Cada palabra, cada mensaje, cada carta que enviaron fue mucho más que tinta digital: fue amor real. Ustedes convirtieron esta campaña en algo que ni siquiera nosotros imaginamos. Miles de cartas, miles de voces, un solo sentimiento: el amor no tiene límites.
Hoy cerramos este buzón, pero las cartas que escribieron quedan para siempre.
Gracias por poner el corazón en cada línea. Gracias por demostrar, una vez más, que ustedes son la fuerza más poderosa del mundo.
Y aunque este capítulo se cierra… quién sabe. Tal vez el universo (y las galletas) nos vuelvan a reunir.
Nos vemos pronto. 💜